El branding corporativo consiste en la construcción de una marca, pero... ¿Qué es una marca? Una marca no es ni más ni menos que la identidad reconocible de una empresa, identidad que se transfiere a todos sus productos. Más que una identidad visual, con un logo corporativo, lo que se busca al construir una marca es dotar de cierta personalidad a la marca (aunque obviamente  la identidad visual es parte importante del branding). Por ejemplo, Smart, la conocida empresa de minicoches, dado su público objetivo, intenta posicionarse como como una marca joven, moderna y urbana. Eso lo consiguen, además de con el diseño de sus coches, realizando todo tipo de acciones de marketing, como la financiación de festivales de música pop. Una marca reconocible y bien definida ayuda mucho a posicionarte en tu nicho de consumidores.

La mayoría de las empresas quieren que los consumidores asocien su marca con valores positivos como la calidad o un cierto status social.

El ejemplo paradigmático de branding corporativo es Coca Cola. ¿Habéis escuchado a alguien que pida un refresco de cola en el bar? No, el 90% pedirá una coca (el resto dirá Pepsi). Hay más refrescos de cola, pero Coca Cola es con diferencia el más famoso. Que el nombre de la marca haya sustituido al del producto da idea de lo bien que funciona el branding corporativo de la empresa.

Ventajas del branding corporativo

Cuando se hace correctamente, el branding corporativo hace que la publicidad sea mucho más fácil para las empresas. Por ejemplo, las empresas con una buen branding (nuevamente estoy pensando en Coca Cola o Mc´Donalds) pueden simplemente anunciar su nombre – en eventos deportivos, en las películas y en otros productos patrocinados – y ese nombre ya produce de inmediato una reacción positiva en el consumidor.

 

Al final, las empresas con una marca potente pueden cobrar más por sus productos simplemente por la marca y los valores etéreos asociados a esta. La marca supone un valor añadido al producto. ¿No es increíble?